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ADDALBERTO: 44 AÑOS DE MÚSICA, ENTRE TROVA, EL FUTBOL Y UN AMOR ETERNO POR YUCATÁN

El cantante yucateco repasa su vida en una charla íntima en el Café Pop de Mérida, donde habla de sus inicios, sus triunfos, sus padrinos artísticos y su nuevo proyecto musical.

Por Russell Arjona “Boris”, el Aficionado Peninsular

Mérida, Yucatán; 31 de agosto de 2026.

Fue en la tarde del 27 de agosto, en el emblemático Café Pop del Centro Histórico de Mérida, un lugar que respira tradición y que ha sido testigo de tantas tertulias entre artistas, músicos y familias yucatecas. Ahí, entre el aroma del café y la luz de la tarde, nos sentamos con Jorge Addalberto Pinzón Álvarez, mejor conocido simplemente como Addalberto, para conversar sobre sus 44 años de trayectoria artística.

Con la calma de quien ha vivido varias vidas en una, Addalberto comenzó recordando su nombre completo y ese origen artístico que nació, como él mismo dice, “hace unos años”, aunque en realidad fue el 14 de enero de 1982 cuando debutó formalmente en el teatro Héctor Herrera. “El próximo año cumplo 45 años de cantante”, dice con una sonrisa que mezcla orgullo y nostalgia.

El fútbol, la primera pasión

Antes de la música, hubo fútbol. Addalberto confiesa que su infancia estuvo dividida entre la cancha y el aula. A los 10 años ya jugaba en el sur de Mérida, en el complejo deportivo Villa Palmira, y a los 16 fue seleccionado para una prueba con los Aguiluchos, equipo de tercera división profesional. Todo en secreto, sin que sus padres lo supieran.

“Según yo iba a la escuela, pero realmente iba a los entrenamientos”, recuerda entre risas. Sin embargo, un fuerte tirón en la pierna derecha lo alejó del balón para siempre. “A los 16 años dije: ‘ya estoy viejo para el fútbol’. Ahora, a punto de cumplir 50, me da risa”, confiesa.

El encuentro con la música

Fue en una reunión con amigos de la iglesia donde alguien lo escuchó cantar: el maestro Enrique Ruiz del Hoyo, «Quiquino», director del coro de la iglesia de monjas, y más tarde, Héctor Herrera “Cholo”, quien lo impulsó a hacer una prueba en el teatro que llevaba su nombre.

“En esa época no era como ahora, que llegas y cantas; tenías que llevar papeles orquestales”, explica. Gracias al arreglista Pedro Barrón, logró preparar cuatro canciones y se presentó en el Teatro Héctor Herrera. “Cuando escuché la orquesta por primera vez, no entendía nada. Yo solo cantaba con una guitarrita en la iglesia”, confiesa con honestidad, risas y recuerdos.

El 14 de enero de 1982, Addalberto subió al escenario por primera vez y, como él mismo dice, “no volví a bajarme hasta hoy” después de que ese mismo día pasara la audición que escuchara a lo lejos, en la última fila, Don Héctor Herrera y de quien no se había percatado de su presencia hasta el final.

De la iglesia al cabaret

Su carrera dio un giro inesperado cuando Héctor Herrera lo invitó a cantar en un bar llamado “Manhattan”, después conocido como “Cholos”, en el Paseo de Montejo. “Para un chavo de 16 años, pasar de la iglesia de monjas a un cabaret fue un shock muy fuerte”, recuerda.

Allí compartió escenario con grandes figuras del cabaret y la época ficheras como Yadira del Valle y Vicky Villa, contextualizando que nos referimos al periodo deL Cine de ficheras y artistas, época cinematografía mexicana que floreció entre 1975 y finales de los años ochenta, caracterizado por comedias eróticas ambientadas en cabarets, por lo tanto, bajo ese contexto fue acompañado por músicos de la talla de la Banda Martín y Jorge Ruz, de la familia Ruz, tan importante en la historia musical de Yucatán.

Aunque la experiencia fue dura, le sirvió para entender que su camino no era ese. “Me sentía incómodo, no era lo mismo que el teatro”, admite.

El encuentro con Emanuel y el impulso definitivo

Una anécdota que marcó su vida fue cuando, a los 16 años, le escribió una carta a Emmanuel, el famoso cantante, y este le respondió. “Me habló por teléfono, nos vimos en persona, me dijo que había que luchar, que siguiera adelante con mi música. Yo pensé que me iba a llevar de gira, pero no, solo me dio un consejo que guardé para siempre”, nos narra.

El padrinazgo de Renán Guillermo González

Fue entonces cuando apareció en su vida el maestro Renán Guillermo González, quien se convirtió en su segundo padrino artístico. Fue él quien le dijo: “Fórmate, prepárate, define si quieres la industria o la cultura”. Addalberto optó por ambas y, gracias a las gestiones de Renán, logró entrar a la escuela de Televisa en la Ciudad de México.

“Llegué a competir con gente de toda la República. Fue difícil, pero fuimos muy reconocidos”, recuerda. De esa etapa trajo una enseñanza clave: “Aprendí a audicionar, que es lo más importante para un artista”.

Los años de gloria: festivales y premios

De 1984 a 1991, Adalberto ganó todos los concursos en los que participó. El primero fue el Festival de la Canción de 1984, organizado por Víctor Esquivel y SIPSE. Al año siguiente, en el “Festival de Festivales”, se enfrentó a gigantes como Vidal D’Aranda, Mozu, Miguel Ángel Machado, Alfredo Bollio, Angélica Balado, Pedrini, entre otros.

“Para mí era normal: entrar, pegar y golpear porque querías el puesto”, dice con humildad. Cantó “100 millones de locos”, de Sergio Esquivel, y “Peregrina”, acompañado por la rondalla del maestro Goyito, y se llevó el primer lugar.

Pero el triunfo también trajo enemistades. “Le gané a los más grandes, y algunos no me lo perdonaron nunca”, confiesa sin rencor, con sonrisa y también con admiración y respeto hacia algunos de ellos.

El grupo Generación Quinto Sol y el Premio Nacional

En 1986, junto a Arturo Caballero y Marcos Méndez (hoy radicado en Portugal), formó el trío Generación Quinto Sol. Representaron a Yucatán en el concurso nacional del Consejo de Recursos para la Atención a la Juventud (CREA) y ganaron el primer lugar.

“Fue emocionante. El jurado estaba integrado por Botellita de Jerez, Tewa, Amparo Ochoa… y nosotros, tres muchachos de Yucatán, nos llevamos el premio nacional”, recuerda con emoción.

Esa victoria los llevó a cantar en Palacio Nacional y en Los Pinos, ante el presidente Miguel de la Madrid. “Nos dijeron: no regresen a Yucatán. Pero yo sí regresé. Y eso marcó la diferencia con muchos colegas que se quedaron y triunfaron fuera”, reflexiona.

El amor, la familia y los sacrificios

Addalberto se casó joven y tuvo un hijo. Aunque muchos le aconsejaron no hacerlo, porque la carrera artística es “celosa y exigente”, él encontró en su pareja un apoyo incondicional. “Ella me decía: tú vuela, yo me quedo. Y así fue durante años”, cuenta con gratitud.

Reconoce que hubo momentos difíciles, como cuando cantaba en Francia mientras su familia estaba en Mérida, y los ingresos no siempre alcanzaban. “Pero siempre salimos adelante”, dice.

Su paso por la Secretaría de Cultura y su visión para Yucatán

Addalberto también fue funcionario, director de Desarrollo Cultural de Jóvenes en la Secretaría de Cultura y las Artes de Yucatán. Durante 11 años trabajó con artistas urbanos y creó el proyecto Trovafusión Vivanda, para acercar la trova yucateca a nuevas generaciones.

“La cultura es todo: la comida, la música, el baile, los movimientos urbanos. Todo eso es Yucatán”, afirma.

Pero también hace una autocrítica en su paso al señalar que hace falta sensibilidad para generar proceso efectivos de pago a sus iguales los artistas, para pedir mejores condiciones para los artistas independientes. “El problema no es la institución, es la burocracia de la que he formado parte. A veces los pagos tardan 90 días, y el artista necesita el dinero cuando termina su presentación. Hay que buscar mecanismos, para que el recurso llegue a tiempo”, propone.

Nuevos proyectos: “Qué lindo eres México# y más de 100 canciones

Addalberto no se detiene. Actualmente está produciendo un álbum con más de 100 canciones, de las cuales 26 ya están listas. La primera en lanzarse es “Qué lindo eres México”, una canción que compuso en 1990 y que ahora ha sido rehecha con nuevos arreglos.

“Ya está en mi canal de YouTube y en Facebook, y la voy a promocionar con mucho cariño. Es una canción que refleja lo que siento por mi país, por mi cultura”, dice con entusiasmo.

Además, está grabando versiones de temas clásicos como “Peregrina” en géneros como jazz, blues y rock, en colaboración con el maestro Cristian Alcocer, dentro de su proyecto Trovafusión.

Un legado que sigue creciendo

A sus 44 años de carrera, Addalberto sigue firme. “Esta carrera concluirá con mi último día en la tierra”, sentencia con convicción.

Y cierra la entrevista con un mensaje para el público: “Gracias a todos los que me han apoyado. Estén pendientes de mis redes, porque vienen muchas canciones nuevas. Y, sobre todo, sigan apoyando a los artistas yucatecos”.

La tarde en el Café Pop termina con un abrazo y la promesa de volver a platicar pronto. Addalberto Pinzón o Addalberto, el cantante que nació en un teatro y nunca se bajó del escenario, sigue escribiendo su historia con la voz y el corazón.

Nota del editor:

Puedes escuchar y ver el nuevo sencillo de Adalberto Pinzón, “Qué lindo eres México”, en su canal oficial de YouTube y en su página de Facebook. La canción, compuesta por él en 1990, ha sido modernizada con nuevos arreglos y promete emocionar a todos los que aman a México y su cultura. TrovafusiónAddalberto Pinzon @seguidores

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