
Mérida, Yucatán, a 3 de febrero de 2026
A través del Fondo para la Conservación de Disney, el Peru Lab del Departamento de Ecología Humana del Cinvestav Mérida, en colaboración con la Reserva Biocultural Kaxil Kiuic (RBKK), desarrolló un proyecto comunitario para el cuidado de la naturaleza.
Las experiencias y voces de estudiantes del sur de Yucatán fueron parte esencial del proyecto de conservación ambiental “Compartir para conocer, conocer para proteger”, el cual promovió el intercambio de saberes locales y científicos para reflexionar sobre el cuidado de la salud humana y animal.
El trabajo se realizó en la Reserva Estatal Biocultural del Puuc y en las comisarías de Yaaxhachén, Xul y Xkobenhaltún, del municipio de Oxkutzcab, así como en Salvador Alvarado, del municipio de Tekax, con la participación de 104 adolescentes y jóvenes de telesecundaria y del Conafe.
Con un enfoque transdisciplinario, la iniciativa fue desarrollada por el Laboratorio de Pato-ecología Rural y Urbana (Peru Lab), del Departamento de Ecología Humana del Cinvestav, Unidad Mérida, bajo la coordinación del doctor Carlos Ibarra Cerdeña.
En un intercambio de información con la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) de Yucatán, la doctora Mariela Aké Chan, integrante del Peru Lab, explicó que el proyecto inició con el monitoreo de fauna silvestre mediante un sistema de fototrampeo, con cámaras trampa instaladas estratégicamente en la Reserva Biocultural Kaxil Kiuic (RBKK), una Unidad de Manejo para la Vida Silvestre (UMA) ubicada en el corazón del bosque tropical del Puuc, una de las regiones mejor conservadas.
Este monitoreo generó uno de los reportes más detallados sobre la fauna silvestre de la selva tropical del sur de Yucatán, permitiendo conocer aspectos clave sobre el estado de conservación de las poblaciones animales.
El trabajo fue realizado por el doctor César Rodríguez, integrante del Peru Lab y postdoctorante con beca federal de la Secihti, y el biólogo Ricardo Pasos, personal de la RBKK. Entre las especies registradas se encuentran el jaguar (Panthera onca), el venado o yuk (Mazama pandora), el ocelote (Leopardus pardalis), el viejo de monte (Eira barbara) y el pavo ocelado (Meleagris ocellata).
De manera paralela al monitoreo, se trabajó con las y los estudiantes de las cuatro comunidades para reflexionar sobre el significado del cuidado de la naturaleza, a través de talleres participativos, elaboración de carteles y ejercicios de fotografía.
La doctora Aké Chan, responsable de este componente del proyecto, señaló que “sus definiciones coincidieron en una idea central: cuidar es proteger aquello que no se quiere perder”. Detalló que algunas expresiones reflejaron una clara conciencia sobre la relación entre el bienestar humano y la naturaleza, como “cuidar es estar atento a lo que pasa”, “proteger los bosques y animales” o “hacer que no le pase nada a alguien o algo”.
Como resultado notable, las y los participantes propusieron diversas formas de compartir sus ideas con su comunidad, entre ellas carteles, un recetario, videos para redes sociales, un juego didáctico y la lectura de un cuento en voz alta. El uso de carteles fue la propuesta más recurrente, al considerar que facilita el diálogo y la resolución de dudas, especialmente en Xkobenhaltún y San Agustín.
Entre las iniciativas destacadas se encuentra el video propuesto por Robert Chablé y Fernando May, ambos de 12 años y originarios de Yaaxhachén, enfocado en la protección del jaguar, el venado y el viejo de monte; así como el juego del pik’ (Triatoma dimidiata), diseñado por Paulina Cetina, también de 12 años, de Xkobenhaltún, para explicar de forma lúdica el papel de este insecto como vector de la enfermedad de Chagas.
Aké Chan agregó que, durante un taller, estudiantes de San Agustín leyeron en voz alta el cuento “El árbol generoso”, de Shel Silverstein, como punto de partida para dialogar con sus madres sobre la deforestación y el uso responsable del monte.
Entre otras estrategias, también se elaboraron dibujos y exposiciones fotográficas, y se realizaron actividades para conocer el funcionamiento de las cámaras trampa. Asimismo, cada comunidad diseñó su propio proyecto de conservación y realizó una presentación pública.
“Esta experiencia colectiva amplió los conceptos de selva y monte entre todas las personas involucradas y fortaleció una visión de cuidado basada en los usos bioculturales de la flora y la fauna, demostrando que compartir el conocimiento es un primer paso para proteger la vida”, concluyó.
Este proyecto fue posible gracias al patrocinio del Fondo para la Conservación de Disney y fue co-coordinado por el doctor Ibarra Cerdeña; el doctor George Bey, del Millsaps College; y el antropólogo James Callaghan, director de la RBKK, con el apoyo de la Secretaría de Educación Pública (SEP). También participó como integrante del Peru Lab la bióloga Graciela Valentín Sánchez.






