
Septiembre 21, 2026
Senadores de todos los grupos parlamentarios, analistas, especialistas y periodistas deportivos, así como jugadores y exjugadores, se reunieron para analizar las consecuencias deportivas, económicas, laborales y jurídicas derivadas del sistema de ascenso y descenso en el fútbol mexicano.
En la inauguración del conversatorio “Fuera de lugar: ¿por qué es injusto cancelar el ascenso y descenso en el fútbol?”, el senador Clemente Castañeda Hoeflich, de MC, sostuvo que este deporte es un asunto de interés público, pues las decisiones de las empresas privadas que participan en él afectan las oportunidades de empleo, las inversiones y los derechos de las comunidades, entre otros aspectos.
Agregó que “esto no significa que el Estado deba administrar el fútbol ni sustituir a las autoridades, significa que la autonomía deportiva se ejerce dentro de un marco jurídico y que determinadas decisiones tienen consecuencias que trascienden a quienes las toman; la autonomía del fútbol merece respeto, pero autonomía no significa ausencia de responsabilidades”, agregó.
Clemente Castañeda consideró que la eliminación del sistema de ascensos y descensos de la liga profesional mexicana no sólo afecta las reglas deportivas, también restringe la vía que emplean jugadores, equipos y trabajadores para hacer crecer un proyecto futbolístico, tema que, enfatizó, “no es menor” ya que el fútbol debería abrir oportunidades en lugar de cerrarlas.
El presidente del Senado de la República, Higinio Martínez Miranda, afirmó que el fútbol profesional “aparte de deporte es negocio”, por lo que a los equipos que puedan ascender se les debe apoyar con garantías suficientes para que cuenten con las condiciones necesarias para competir en la primera división, sobre todo en materia económica.
“Hoy aquí todos los partidos hemos escuchado que estamos a favor de encontrar la fórmula para que regrese el ascenso y descenso, para mejorar la competencia, el ánimo y espíritu de millones de mexicanos que siguen el fútbol”, indicó Martínez Miranda.
En tanto, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier Velazco, hizo un llamado para escuchar a los directivos de la Primera División y de la Federación Mexicana de Fútbol sobre la cancelación del ascenso en la Liga MX, pues se trata de un asunto de interés público que requiere de la participación de todos.
Destacó que “en esta composición prismática del fútbol mexicano, la variable que determinó la cancelación del acceso no fue deportiva, no fue la competencia, no fue el mérito, fue el modelo económico, el modelo de negocios”.
El vicepresidente de la Mesa Directiva, Mauricio Vila Dosal, del PAN, dijo que es fundamental revisar los mecanismos para que el equipo que desciende tenga oportunidades reales de ascender en un corto periodo de tiempo, pues en promedio un club de la Liga MX genera alrededor de 63 millones de dólares al año en ingresos, frente a 2.2 millones de la Liga Expansión.
Tenemos que revisar cómo reducir esta brecha, para generar mejores condiciones de crecimiento y sostener proyectos deportivos, tal como se hace en la Liga Inglesa, donde se llevan a cabo pagos de compensación por descenso, donde un equipo de primera división que desciende, durante los siguientes tres años recibe partes proporcionales de los ingresos de derechos de televisión.
Del PVEM, Jorge Carlos Ramírez Marín, subrayó que no hay una razón deportiva que justifique que no haya ascenso y descenso, entonces, “hasta dónde deja de ser deporte y se convierte en un producto comercial”.
La lógica de que no haya ascenso y descenso por mérito, pero sí por invitación, eso lo único que provoca es “enturbiar las aguas” y se crean una serie de condiciones que lejos de fomentar la cohesión social y el espíritu deportivo los hacen a un lado.
El senador del PRI, Manuel Añorve Baños, manifestó que se debe entender que los clubes necesitan estabilidad financiera, infraestructura adecuada y certeza para invertir, y por eso nadie propone que un equipo llegue a primera división sin estadios, reglas claras, solvencia o condiciones profesionales, pero una cosa es establecer requisitos serios y transparentes para ascender y otra muy distinta cerrar la puerta.
Aseguró que una liga sin ascenso y sin descenso es un futbol que pierde competitividad, emoción y sentido deportivo. El ascenso representa mucho más que cambiar de categoría, representa la posibilidad de que una ciudad, una afición, un grupo de jugadores y una institución puedan crecer a partir de sus resultados.
Alejandro González Yáñez, del PT, aseveró que la Comisión Nacional de Antimonopolio debe sancionar como abuso de poder la existencia de prácticas monopólicas que afectan al mercado de futbol profesional en México.
El ascenso, subrayó, no es un privilegio, es el premio al mérito deportivo, por lo que una liga sin ascenso limita la competencia. “No podemos hablar de desarrollo deportivo si cerramos la puerta a que un equipo pueda crecer, porque mantiene viva la esperanza en miles de aficionados”.






