
El mundo no está en crisis climática, sino que está viviendo la peor de las catástrofes
La Semana por el Clima, organizada por el foro México por el Clima, reúne a expertos en los diversos campos del saber humano para analizar perspectivas y abrir brechas de esperanza en un mundo que vive los efectos del calentamiento global y del fenómeno de El Niño, donde al elevarse la temperatura global se afectan las diversas formas de vida en el planeta Tierra.
Leonel Cerruto, director y fundador del Centro de Culturas Originarias Kawsay y de la Escuela de la Madre Tierra, fue uno de los conferencistas que participó en este evento realizado en la Ciudad de México. En su tsikbal o charla, habló de los impactos de la educación occidental y sus resultados en las diversas regiones del mundo.
En entrevista vía telefónica en vivo para las radios culturales que transmiten en lengua maya para la península de Yucatán, destacó: «Todas las culturas originarias concebimos que venimos de la Madre Tierra, y es lo que tenemos que enseñar a la sociedad actual —que ya no lo cree— para recordarles que somos sus hijos».
«La situación en que vivimos ya no es una crisis climática, sino catástrofes provocadas por el ser humano».

El comer, vivir, hacer y pensar forman parte de las reflexiones de la sociedad contemporánea, pero se han olvidado de la espiritualidad de la Madre. ¿Quién no ama a su madre? Los pueblos originarios tienen amor a la Madre Tierra porque nos da vida.
Hasta «parece cursi» recordar cómo en la sociedad occidental resaltan que sus planteamientos son de manera objetiva y científica, mientras que nosotros hablamos y vivimos de manera integral y no fragmentada, tal como promueve su sistema educativo.
Como una forma de dominarnos, nos fragmentan, nos dividen y nos especializan para el sistema; a los que estamos viejos, «ya somos viejos descartables».
No podemos vivir en un fragmento especializado de la naturaleza; hay que recuperar la integralidad que nos ofrece la Madre Tierra; si no, ¿cómo será el futuro del sistema? Hoy en día, ese sistema ajeno a los pueblos originarios desea controlar la población mundial y nos está adoctrinando para no tener hijos.
Hay problemas, pero no queremos que ellos nos traigan las soluciones; los pueblos originarios tenemos esas soluciones desde nuestra perspectiva. Así que, quienes estamos en esta semana climática en México, aprovechemos para tener ese diálogo como pueblos.
«Nosotros, los pueblos indígenas, no planteamos el desarrollo, sino el buen vivir», remarcó Leonel Cerruto.
Kone’ex uyik tun le tsikbala’






