Marzo 26, 2026
Frente a los desajustes climáticos, cada vez más severos, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo Juárez, llamó a la defensa de los océanos a través de la cooperación internacional y la diplomacia parlamentaria, pues se trata de una “tarea indispensable para resguardar los equilibrios que hacen habitable nuestro planeta”.
En la inauguración del 46° Foro Anual de Parlamentarios por la Acción Global y de la 4ª Asamblea Consultiva de Parlamentarios por los Océanos, que tuvo lugar en la Casona de Xicoténcatl, la senadora destacó que, como parte del compromiso de México, se ratificó el Tratado de Alta Mar, que fue aprobado por unanimidad en la Cámara de Senadores en 2025.
“Pero debemos decirlo con la misma claridad: la ratificación del tratado no basta, ahora corresponde que aseguremos su implementación; por eso, las mesas de trabajo de este foro están dedicadas a la construcción de mecanismos de cumplimiento, a la definición de reglas financieras justas y al impulso de una gobernanza internacional”, afirmó.
De los océanos que cubren más del 70 por ciento de la superficie terrestre, dijo la legisladora, “proviene gran parte del oxígeno que respiramos y cuidarlos es también cuidar a nuestros pueblos, defender la justicia social y, sobre todo, asumir una responsabilidad con las generaciones venideras”.
Laura Itzel Castillo Juárez destacó que la riqueza de los mares enfrenta amenazas cada vez mayores por la crisis climática que afecta a todo el planeta, con el aumento del nivel del mar, el calentamiento de los océanos y el deshielo de los glaciares.
Ello, detalló, “provoca desajustes cada vez más severos, se intensifican tormentas y huracanes, se alteran cadenas ecológicas, se deterioran arrecifes y se golpea, sobre todo, a las comunidades, al pueblo de este planeta”.
Mencionó que aún con la técnica conocida como eliminación de dióxido de carbono marino o MCDR, para reforzar la capacidad natural del océano, absorber y almacenar carbono durante largos periodos, aún es un campo en desarrollo que exige evaluaciones de sus impactos, sistemas sólidos de monitoreo y una regulación a nivel internacional.
“Por eso, la defensa de los océanos exige actuar con mucha responsabilidad global. Nos exige pensar esta agenda no solamente como un asunto de carácter nacional, sino como una causa ligada a la cooperación internacional y a la diplomacia parlamentaria donde todos nosotros tenemos mucho que hacer y mucho que aportar”, afirmó.
Margarita Caso Chávez, directora general de Conservación y Gestión de Mares y Costas de México, se refirió a los retos ambientales, a la riqueza y a la biodiversidad de los océanos, así como a las acciones del Gobierno de México para su conservación y gestión.
Indicó que nuestro país es 61 por ciento marino, gracias a sus más de cuatro mil islas, y a que tenemos tres millones de kilómetros cuadrados de superficie marítima, lo que es mayor a la superficie continental. Además de que formamos parte de las 17 naciones con mayor diversidad de seres vivos.
Caso Chávez recordó que el océano no es sólo la superficie azul, tiene muy diferentes ecosistemas, por lo que no puede tener un trato uniforme. La rica biodiversidad que poseen los océanos sustenta la vida humana, “por eso urge su protección, gestión y la rendición de cuentas de quienes los impactan”.
Existen mencionó, una serie de desafíos en aguas internacionales como el transporte marítimo, la sobrepesca, la explotación de fondos marinos por la minería submarina, la exploración y la explotación de hidrocarburos, así como la contaminación.
La funcionaria urgió a la creación de áreas marinas protegidas en alta mar, el acceso justo a recursos genéticos marinos, evaluaciones de impacto ambiental más allá de la jurisdicción nacional, así como la cooperación y coordinación para la conservación de la biodiversidad marina en alta mar.
Syed Naveed Qamar, diputado de Pakistán y presidente de Parlamentarios para la Acción Global, señaló que después del foro la tarea será promover la ratificación y la implementación oportuna del Tratado de Altamar, como una herramienta efectiva de gobernanza, con la participación de partidos políticos y el trabajo de los gobiernos para adoptar una legislación nacional necesaria para asignar los recursos requeridos.
Se trata, dijo, de apoyar el manejo efectivo de las áreas marinas protegidas a nivel nacional e internacional y contribuir al objetivo de proteger al menos el 36 por ciento del océano para 2030.
“La idea de los parlamentarios para la acción global es convertir los problemas del mundo a los sitios locales. Nosotros como parlamentarios tenemos la labor de tomar lo que parecen instrumentos complejos y traducirlos en su funcionamiento para nuestra gente”, enfatizó.






