
- Con venta de postres y comida buscan financiar su sueño y representar a México ante el mundo.
- Son 15 jóvenes yucatecos listos para desafiar a potencias mundiales con un cohete, un satélite y un frágil tripulante: un huevo de codorniz.
Mérida, Yucatán, 9 de febrero de 2026. — A simple vista, parecen estudiantes como los demás que recorren los pasillos de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), sin embargo, en sus mochilas además de libros llevan los planos de una misión que busca poner el nombre de México en lo más alto de la atmósfera europea.

El equipo Ka’an Astra, multidisciplinario formado en 2023, se enfrenta a su reto más ambicioso hasta la fecha, la misión Mach-26 en Escocia, una competencia de élite mundial que se celebrará en julio de 2026, donde se medirán hombro a hombro contra equipos de la India, Dubái y de países de la Unión Europea, entre otros participantes.
Fuego, Altura y un Huevo de Codorniz
Jhan Carlo Torruco y Jeffrey Martínez en representación del equipo señalaron que el objetivo técnico suena intimidante, lanzar un cohete de combustible sólido de 93 centímetros de altura, fabricado con cuerpo de papel glassine y una punta de PETG impresa en 3D, para alcanzar los 450 metros de altura, pero el verdadero desafío está en el interior.

Dentro del cohete, precisaron, viaja el corazón del proyecto, un CanSat (satélite enlatado), este dispositivo, una joya de la ingeniería de apenas 15 cm de alto hecha de fibra de carbono y PETG reforzado, no solo debe medir presión, temperatura, viento y transmitir telemetría en tiempo real mientras cae separado del cohete, tiene una misión de «vida o muerte», proteger a un huevo de codorniz crudo.
«Ya lo hicimos en Francia en 2025 y fuimos reconocidos por ello por la innovación que aportaron en la ciencia”. El huevo voló y regresó intacto», relatan con orgullo los universitarios.
Para Escocia, explicaron, se perfeccionó un sistema de amortiguamiento con miniesferas de poliuretano y espuma de poliestireno, para mostrar la metáfora de su trabajo, proteger un sueño frágil con una armadura de conocimiento duro.

Talento multidisciplinario
El éxito de este proyecto, destacaron, es la suma de talentos de distintas ramas, desde Ingeniería Física y Mecatrónica hasta Software y Energías Renovables, cada miembro del equipo aporta una pieza clave al rompecabezas.
Los integrantes del equipo reunidos para avanzar en el proyecto, narraron como es el trabajo que a diario realizan para consolidar su misión, noches sin dormir interpretando datos, soldando sensores y cumpliendo con rigurosas certificaciones internacionales de seguridad y medio ambiente,
Desde noviembre de 2025, refirieron, se trabaja contra reloj enviando planos y reportes constantes a los jueces en Reino Unido.

El cuadro de honor que representará a México está conformado por: Manuel Damián Córdova, Manuel Alejandro Evia, Carlos David Gala, Jesús Armando García, Jeffrey Alejandro Martínez, Guadalupe Michelle Román e Isaac José Sánchez, de la Ingeniería Física.
Christian Alejandro Cetina, Lucely Marisol Estrella, David Omar Flores, Addy Naomi Juárez, Miguel Jesús Rodríguez y Ricardo Emiliano Tuyú, de Ingeniería Mecatrónica.

Jesús Adrián Chay, Ingeniería en Software y Jhan Carlos Torruco de Ingeniería en Energías Renovables.
El Desafío más allá de la Gravedad: El Financiamiento.
A pesar de haber obtenido el tercer lugar en la UNAM y de su exitosa participación en Francia, el equipo enfrenta un obstáculo que la aerodinámica no puede resolver: el dinero.
Para costear los materiales de alta tecnología y el viaje al Reino Unido, los futuros ingenieros han tenido que convertirse en emprendedores, vendiendo comida y postres en sus tiempos libres.
«El equipo busca dar difusión para visibilizar el trabajo científico que realizamos, financiamos nuestras actividades vendiendo comida, pero esta es una misión internacional y requerimos más apoyo», declararon los integrantes.
Han abierto una campaña en GoFundMe y buscan patrocinadores que quieran ver su marca volar, literalmente, sobre los cielos de Escocia.
Un llamado a la acción
Estos 15 jóvenes con sus cohetes están construyendo el futuro aeroespacial del sureste mexicano, y con su historia se destaca que el talento y capacidad de los jóvenes en Yucatán sobre pasa atmosferas, y dejan ver que, con ingenio y perseverancia, no existe gravedad suficiente para mantener los sueños en el suelo.






