
Octubre 26, 2026
La inteligencia artificial (IA) no es neutral al proceso productivo y genera presión sobre los salarios por la vía del incremento a la rentabilidad de la persona trabajadora, alertó el secretario académico del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, Uberto Salgado Nieto.
A partir de la década de 1990 ocurre una fase de automatización para la labor manual, la cual busca aumentar su rendimiento y reducir el número de empleadas y empleados, planteó.
“Esto tiene una funcionalidad dentro del capitalismo para abaratar los costos del capital del trabajo y lograr que los grandes patrimonios tengan mayor margen de ganancia”, abundó al inaugurar el XIX Seminario de Economía del Trabajo y la Tecnología, dedicado al tema “Inteligencia artificial, Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Trabajo Profesional”.
En el aula Ricardo Torres Gaitán del IIEc destacó que en un nuevo nivel de mercado la IA tiene que ver con las y los empleados altamente especializados, pues les permite automatizar ciertos procedimientos para elevar la productividad y generar mayor competencia entre ellos.
Deterioro ambiental y concentración de la riqueza
En tanto, el investigador del IIEc y coordinador del Seminario, Gerardo González Chávez, informó que en esta iniciativa académica -suya y de Lilia Ramos Ordóñez, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales-, se abundará en la lucha geoestratégica para el control de la IA, desarrollo de la industria, innovación e infraestructura y las perspectivas del trabajo profesional.
Se hará un contraste con los motores del crecimiento económico mundial y la acción por el cambio climático, en contradicción con el interés de valorización del capital.
También se abordarán la relevancia de la movilidad laboral en la carrera atropellada, ininterrumpida y en escala cada vez mayor de las nuevas tecnologías para enfrentar la competencia entre las grandes empresas, detalló González Chávez.
Este proceso afecta la generación de nuevos empleos y la cancelación de actividades profesionales en el futuro inmediato, en donde predomina la obtención de ganancias, por lo que se exacerba la pobreza, desigualdad, deterioro ambiental y concentración de la riqueza, subrayó.
El especialista recordó que los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 fueron aprobados en 2015 por los Estados miembros de las Naciones Unidas; plantean la meta de duplicar la participación de las manufacturas en el producto interno bruto y la reducción de la pobreza para ese año.






