Junio 4, 2026
Senadores, familiares, amigos y compañeros rindieron un homenaje luctuoso a Manuel Camacho Solís, un político que siempre propició el diálogo y la construcción de acuerdos a favor de la democracia y las instituciones de nuestro país.
Durante un encuentro en el que se conmemoró el 11º Aniversario Luctuoso del político, el senador Higinio Martínez Miranda consideró que frente al panorama actual de nuestro país que atraviesa por una embestida externa e interna, vale la pena recordar a Manuel Camacho Solís, sus textos, acciones, lucha y testimonios, “porque en este momento su voz hace mucha falta”.
“Si estuviera el día de hoy, aquí con nosotros, ¿cuál sería su posición ante los temas del acontecer que tenemos en el país?”, cuestionó el senador de Morena.
Aseguró que Camacho Solís soñaba con un México distinto, un mejor país para todas y todos, donde se moderara la opulencia y la indigencia, pero que aún “representa un reto que no se ha podido cumplir”.
Higinio Martínez subrayó que su palabra era clave y hacen falta sus posicionamientos, planteamientos y conocimientos, porque era una persona sencilla, con un alto grado de inteligencia.
Amalia García Medina, de Movimiento Ciudadano, consideró que debe recordarse a Camacho Solís en este “momento de polarización” del país, pues el político fue ejemplo de que el diálogo se puede lograr entre personas diferentes y que es indispensable en una nación popular y diversa como lo es México.
“Ese era Manuel Camacho: un hombre dispuesto a propiciar el diálogo, a construir acuerdos y también dispuesto a poner en el centro la práctica de la democracia y del respeto a la pluralidad”, destacó la senadora.
La legisladora celebró que el exjefe del entonces Departamento del Distrito Federal nunca recurrió a la “subordinación” o el “avasallamiento” con sus adversarios.
En tanto, Manuel Camacho Velasco dijo que la carrera de su padre se caracterizó por el combate a “los tumores de la corrupción”, al autoritarismo y las facciones para beneficio de pocos, porque en el torbellino del pragmatismo político encontró su centro en los principios de un México más democrático y justo, donde se priorizaron los espacios de participación y el diálogo para todos.
“Camacho murió convencido de que sin democracia y sin política el equilibrio de la paz es inestable, tan sólo una ilusión pírrica escondida en la soberbia de los regímenes autoritarios que tanto daño hacen”, apuntó.
Recordó que su liderazgo en la reconstrucción de la ciudad en 1985, su búsqueda por lograr el respeto a la izquierda después de 1988, la reforma política del Distrito Federal de 1993, la negociación por la paz en Chiapas, la construcción de la alianza opositora PAN, PRD y su compromiso con la izquierda, siempre lo hizo con el enfoque de ayudar a los que menos tienen.
Hoy, manifestó, está más vivo que nunca, para muchos con su ejemplo, en sus principios, artículos, discursos o participaciones en esta tribuna, “porque es aquí donde dedicó sus últimos días de lucidez”. Su compromiso con la democracia, el Estado, las instituciones, la honestidad, el diálogo, la política de altura y las libertades públicas, siguen vigentes, asentó.
Alfonso Ramírez Cuéllar dijo que la trayectoria de Camacho Solís se caracterizó por la decencia política y la honestidad personal a toda prueba, por lo que en su décimo primer aniversario luctuoso, “lo menos que podemos hacer es rendirle un homenaje” en el Senado de la República, por parte de sus familiares, amigos y compañeros.
Carolina Alonso Peñafiel, quien fuera parte del equipo de trabajo de Manuel Camacho Solís, manifestó que no “extraña” las llamadas telefónicas del político a “deshoras del domingo” por cargas laborales; sin embargo, reconoció que sí gustaba de la “adrenalina” que le generaba conocer la “siguiente jugada” de quien, sostuvo, “siempre tuvo claro que su prioridad era México”.
Por su parte, Leticia Bonifaz Alfonzo, al compartir su experiencia con Camacho Solís, destacó que siempre estuvo a favor de la pluralidad democrática y el fortalecimiento de las instituciones; además de que sabía escuchar las diversas posturas y siempre se rodeaba de expertos de diferentes disciplinas para poder comprender los problemas y buscar un cauce constitucional, como en el tema del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Lorenzo Meyer recordó “Los nudos históricos del sistema político mexicano”, un texto escrito en 1977 por Manuel Camacho en el que expone la tensión contenida en el sistema de la política de México, que tiene asuntos sin resolver como la pluralidad y la centralización del poder, pues, dijo, siempre se involucraba en los problemas nacionales y trataba de encontrar los mecanismos para solucionarlos.
En su oportunidad, la historiadora Alejandra Moreno Toscano recordó pasajes de la vida pública de Manuel Camacho Solís, entre ellos, su encargo en el conflicto de Chiapas en 1994, y su desempeño como regente del Distrito Federal. También recordó premisas que Camacho Solís consideraba imperantes y que lo acompañaron toda su vida, como saber escuchar, entender hechos decisivos, saber interpretar y analizar.
Por su parte, el abogado Diego Valadés Ríos celebró la realización del homenaje a Manuel Camacho Solís, al considerar que es una manera de traer a la actualidad su contribución al desarrollo de la democracia y, en general, a la vida institucional en el país. “Fue un gran estratega de la política, una persona de gran talante, deferente con el diferente, y por eso capaz de articular acuerdos”, agregó.
En un video que fue presentado durante el evento, se destacó que la vida de Camacho Solís fue una constante demostración de que se puede poner por delante el interés nacional antes que el personal, y que fue un líder que supo escuchar para poder dialogar, pues entendió que las diferencias sirven para enriquecer a un país, por lo que supo hacer equipo con todo aquel que soñara con un México más justo para todos.
En 1965 ingresó al Partido Revolucionario Institucional; en 1968 fue marcado por el movimiento estudiantil; 1983 fue subsecretario de Desarrollo Regional de la entonces Secretaría de Programación y Presupuesto; 1986 fue secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, donde atendió a los damnificados de los sismos e impulsó el plan de reconstrucción de vivienda.
Para 2003 y 2006 fue diputado del PRD durante la LXI Legislatura; en 2008 encabezó la Consulta Ciudadana sobre la Reforma Energética; y para 2013-2015 se sumó a la bancada del PRD en el Senado de la República para frenar la entrega de la industria mexicana a intereses extranjeros.






