Yucatán

AUTONOMÍA BAJO AMENAZA: el llamado de las personas con discapacidad a la inclusión real en Yucatán y en México

Mérida, Yucatán; 18 de marzo de 2026.- En el marco del mes en que conmemoramos la lucha de las mujeres por la igualdad, una denuncia ciudadana ha puesto sobre la mesa una realidad invisible para muchos, pero dolorosa para quienes la viven: la falta de protocolos adecuados y sensibilidad en el transporte público y privado hacia las personas con discapacidad.

El caso de Lily Manrique, una mujer con discapacidad motriz que fue inicialmente impedida de viajar sola en la línea de autobuses El Mayab, ha encendido mis alarmas sobre la urgencia de transitar de una visión asistencialista a una de derechos humanos. Bajo el argumento de»política de empresa», se intentó vulnerar su derecho a la libre movilidad, una situación que Lily califica como un retroceso en la lucha por la independencia.

Para quienes vivimos con una discapacidad-ya se motriz o visual- lograr valernos por nosotros mismos es el resultado de años de esfuerzo, resiliencia y adaptación a nuestro entorno. Y poner la figura de un «acompañante obligatorio» sin analizar las capacidades individuales de cada persona, no solo es un acto de discriminación, lo que se ignora es la realidad económica de muchas familias que no pueden costear dos boletos para el traslado cotidianos.

Ese no es un ataque a la empresa de transporte, como el grupo ADO o El Mayab, que cumplen una función vital en nuestro estado y por qué no en el país. Es una invitación formal y sentida a la construcción conjunta.

Por lo tanto hacemos un llamado respetuoso pero firme a las autoridades Estatales y Federales para que las leyes de inclusión no se queden en foros legislativos o muros institucionales, sino que se traduzca en reglamentos que las empresas deben cumplir; a la CONAPRED Y Derechos Humanos para que acompañen a las empresas en la creación de protocolos de atención que respeten la autonomía.

A los ayuntamientos y presidencias municipales para que la sensibilización comience desde la cabeza política, evitando la invisibilización que muchas veces padecemos los ciudadanos con discapacidad y otras encabezadas por mujeres.

«México tiene que cambiar», decía Lily en su transmisión. Y ese cambio empieza por entender que una silla de ruedas o un bastón blanco no anula la capacidad de decisión de un adulto. La verdadera inclusión no se logra con reglamentos rígidos escritos desde un escritorio, sino con empatía, capacitación y reconocimiento de que todos tenemos derecho a transitar por nuestro estado con dignidad y libertad.

Es momento de que el eco de estas voces rompa los muros de la inferencia. Por un Yucatán y un México donde nuestra independencia no sea vista como un problema, sino como un logro colectivo en el que participes tú, porque tú eres nosotros y nosotros somos ustedes.

El video en vivo puede verlo en:
https://www.facebook.com/share/16yhHuskSW/

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